Madaba y Umm Ar Rasas





Madaba es una ciudad de unos 50,000 habitantes con un ambiente tranquilo, fue la elegida para ser nuestra base desde donde exploraríamos el norte de Jordania. Su ubicación fue ideal y nos permitió visitar varios lugares del norte en viajes durante el día. En realidad terminamos estando en Madaba como unos once días mientras explorábamos el área.

La ciudad de Madaba esta ubicada en Tierra Santa y fue una de las ciudades divididas entre las 12 tribus de Israel en el tiempo del Éxodo. Es conocida por los hermosos mosaicos que fueron descubiertos ahí, y uno de los más famosos es el del piso de la Iglesia de San Jorge, que data del 560 DC y describe en idioma Griego e ilustraciones los lugares bíblicos de mayor importancia en el Medio Oriente. La ciudad cuenta con una "Escuela de Mosaicos" donde entrenan a artistas locales en la producción y restauración de los mismos.

Madaba es el centro más importante de residentes Cristianos en toda Jordania y ha sido desde siempre un ejemplo de tolerancia religiosa. Un tercio de su población es Cristiana y en la ciudad se pueden encontrar varias Iglesias.

Mientras estuvimos en Madaba, paramos en dos hoteles, el fantástico Marian donde de casualidad conseguimos alojarnos unas noches y el "mas o menos" Madaba Hotel.

Nuestro primer viaje desde Madaba fue para visitar las ruinas de Umm ar Rasas. Ubicadas a 32km al sur de Madaba, están mencionadas en la biblia como el destacamento militar Romano de Mepharth. Unesco las nombro Patrimonio de la Humanidad en el 2004. Llegamos hasta el lugar por combi con locales y encontramos las ruinas interesantes pero nada del otro mundo. Los mosaicos, por lo que el lugar es reconocido, están cubiertos de arena para protegerlos porque están construyendo una plataforma por sobre encima de ellas para que la gente pueda caminar sin estropearlos. Luego de recorrer las ruinas caminamos hacia el desierto y llegamos hasta un campamento de Beduinos. Ahí encontramos a los chiquitos beduinos jugando y cantando y estuvimos con ellos un rato.

Una vez que estuvimos listos para retornar a Madaba nos dimos cuenta de que las combis ya no pasaban y por suerte pudimos conseguir que Ali y Kalad, un par de locales, nos llevaran después de vernos hacer dedo. Aunque su inglés no era muy bueno la pasamos genial regresando a Madaba con ellos.

Steve

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gaby, soy una suarense acentada en Quilmes, les envio mis deseos de buen viaje y de aprendizaje sobre las diferentes culturas de nuestro mundo.
Suerte!Rosana