Petra







Petra es una de las razones por la que decidimos visitar el Medio Oriente y que teníamos muchas ganas de ver. Desde el momento en que vi la película de Indiana Jones cuando era chico, el lugar me intrigaba. Ahora podríamos verlo en persona. Cuando llegamos a Wadi Musa (la ciudad en donde se encuentra Petra) yo estaba tratando de mejorarme de mi intoxicación pero todavía me sentía muy mal. Nuestro hotel estaba bueno pero debido a la altura en la que está hacía muchísimo frío en nuestra habitación y eso no me ayudó mucho.

Petra fue construido por los Nabateos (Árabes que dominaron la región en los tiempos pre-Romanos) quienes eligieron como su capital un lugar que está escondido del mundo exterior y lo convirtieron en una de las ciudades del Medio Oriente mas destacadas. En su tiempo cúspide (8AC a 40DC) la ciudad tenía aproximadamente 30,000 habitantes y era una zona de influencia en el camino desde Siria hasta Egipto. Luego la ciudad decayó y los Beduinos del lugar, quienes seguían habitando el lugar, escondieron su ubicación de los extraños, por miedo a que estos intervinieran con su estilo de vida habitual. Luego en 1812 un joven explorador Suizo, JL Buckhardt encontró Petra a través de aprender el idioma árabe, vistiendo como árabe y engañando a los locales para que le muestren el lugar. Inclusive hoy en día, solo el 5% del lugar ha sido excavado.

Desde la entrada a Petra caminas a través del Siq, un camino cortado entre las piedras de 1.2km de largo. Las capas de piedra arenisca multicolores emergen hacia las alturas. La tensión sube a medida que doblas cada recoveco, esperando para ser finalmente galardonado con un vistazo al famoso "Tesoro" entre las rocas. De pronto está ahí, frente a vos.

La condición del Tesoro después de tanto tiempo, y su ubicación en este cañón angosto pintoresco de piedra arenisca fue asombrante. Nos levantamos muy temprano para ganarle de mano a los que componen los paquetes turísticos que la visitan y habiendo llegado a las 7am pudimos disfrutarla en relativa soledad. Lo impresionante de Petra es que después de haber visto el Tesoro, todavía tienes el resto del complejo para visitar. Se pueden ver muchas tumbas Nabateas que están recortadas en las piedras multicolores. Hay un teatro Nabateo y una calle de columnas Romanas, una iglesia Bizantina con mosaicos bien conservados, cuevas con frescos en sus paredes y cientos de ruinas.

Cualquiera de estas cosas hubiese hecho que Petra sea digna de visitar por su propio mérito pero la combinación de todas ellas más los paisajes increíbles de desierto montañoso (piensen en el noroeste argentino como el Valle de la Luna) hacen que Petra sea realmente especial. Pasamos todo el día explorando el parque y a esa noche volvimos para ver "Petra por la noche". Para esto habían alineado el camino a través del Siq y hasta el Tesoro con cientos de velas. Caminas a través del Siq a la luz de la vela hasta llegar al Tesoro, donde los Beduinos nos entretuvieron tocando música típica y contando historias. Fue una experiencia surrealista. Habíamos comprado un pase múltiple y pasamos el segundo día viendo lo que no habíamos llegado a ver el primer día y subimos hasta uno de los lugares altos donde se hacían sacrificios. Desde ahí arriba se veían vistas sobre el valle de Petra y el área que la rodea.

Petra fue para nosotros una experiencia verdaderamente asombrante y definitivamente un punto culminante del viaje. Es altamente recomendada por nosotros y realmente vale la pena verla.

Luego de tres días de caminar por el área y de nuestra habitación fría, yo me seguía sintiendo muy mal por la intoxicación. Le dije a Gaby que necesitaba un par de días de descanso para recuperarme. Nuestros amigos Alemanes sugirieron que nos vayamos del frio y de los precios para turistas que Wadi Musa nos estaba ofreciendo y que nos dirijamos hacia el centro turístico de Aqaba en la costa del Mar Rojo. No sabíamos entonces que bueno sería tomar esa decisión!

Steve

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