Monasterio Mar Musa






Luego de un mes de poco descanso debido a los constantes bocinazos, el alto volumen de la música y el tonito de la "Lambada" de los telefonos celulares sonando durante las 24 horas del día, estabamos ansiosos por ir a quedarnos en el Monasterio de Mar Musa y disfrutar la soledad de su ubicación. Pero esa noche, cuando mi cabeza estaba apoyada sobre la almohada, podía escuchar mi corazón latir fuertemente y por primera vez en este viaje estaba aterrorizada.

El Monasterio fue fundado en el Siglo 6DC por un etíope (Musa) que prefirió la vida monástica a la corona y dejó todo para ir a construir Mar Musa, una hora y media el norte de Damasco. El complejo está colgado del borde de una montaña y el último 1.5km debe ser subido a pié, a lo largo de una escarpada garganta entre las montañas del desierto.

Llegamos y encontramos un pequeño grupo de turistas que tambien estaban tratando de escapar la locura de la vida cotidiana, Mar Musa es un lugar ideal para abstraerte del mundo. Unas pocas monjas y curas estan a cargo del lugar y turnan su tiempo entre estadías en Italia y Siria.

Es un lugar pacífico, tranquilo, donde las unicas citas seguras con la lectura de la biblia de 7 a 9 de la mañana, desayuno a las 9.15, almuerzo a las 2.15, meditación en silencio de 7 a 8.30pm, misa a las 8.30pm y cena a las 9.45. Las luces se apagan a las 11 de la noche, cuando a los hombres se los guía hacia otro edificio unos 100 metros cuesta arriba del complejo que tiene la Iglesia y donde están los dormitorios de las mujeres. El resto del tiempo uno puede caminar por las colinas del desierto, leer, conversar con los otros visitantes o colaborar en la pequeñísima comunidad ayudando con el lavado de vajilla, preparando las comidas, etc.

La Iglesia tiene unos frescos impresionantes del Siglo 11 y tienen muchas Biblias en todos los idiomas lo que facilita que cada uno siga la misa en su propia lengua. Los curas dan la misa en árabe e inglés y durante nuestra estadía más de diez países estuvieron representados. Uno de los muchos momentos especiales fue cuando el Párroco nos pidió que digamos en voz alta por qué estábamos orando. Algunos lo hacían para que se encuentren curas a enfermedades, otros para que se termine el hambre o las guerras. Yo decidí orar para que un día el mundo fuera de esa iglesia sea como Mar Musa, donde hay una terrible cantidad de respeto por los otros, tolerancia y comprensión, donde todos son bienvenidos más allá de sus nacionalidades y la paz te rodea.

Nuestra estadía en Mar Musa fue fantástica excepto por el hecho de que unos minutos después de nuestra llegada, y en un momento en donde Steve no estaba conmigo, fui arrinconada por una mujer Siria de unos cincuenta y pico años desesperada. Ella estaba realmente desesperada y pude ver en sus ojos que estaba dispuesta a hacer lo que tuviera que hacer para obtener lo que quería. Inmediatamente y sin vueltas me pidió que le preste 2000 dólares americanos y me pidió que haga de sponsor para que ella y su hermano puedan re ingresar a los Estados Unidos, donde supuestamente sus hijos habían quedado. Ella era muy rara y extremadamente ansiosa y continuaba insistiendo en tomar prestado el dinero que segun ella devolvería. Más allá de que le expliqué las razones por las cuales no podía hacer tal cosa, ella me seguía por todos lados y me miraba en todo momento. No les interesaba conversar con nadie más que conmigo "la americana". Me cansé de decirle que yo en realidad era Argentina, si bien soy ciudadana de los Estados Unidos, pero no me considero "norteamericana", no le interesaba, yo para ella era un pasaporte yankee que la podría ayudar. Un par de chicas alemanas se dieron cuenta de la situacion y me ayudaron no dejandome sola en ningun momento una vez que los hombres, incluyendo a Steve, se tuvieron que ir al otro edificio, pero de noche, cuando el silencio rodeaba el edificio yo no podía dejar de escuchar los pasos de esta mujer al borde de la locura, yendo y viniendo en la habitación arriba de la mía.

Entonces, salvo que tengan pasaporte norteamericano y que esta mujer loca siria esté ahí, les recomiendo encarecidamente que visiten el Monasterio de Mar Musa. :)

Gaby

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