"Lo más desierto adentro que se va, lo más cercano que se está a Dios" Proverbio Árabe.
El desierto del este de Jordania es plano, seco y una expansión sin rasgos definitivos. No tenía arena sino "badia", un desierto rocoso de basalto negro que no posee vegetación alguna. Pasamos la noche en Azraq, un pueblo ubicado en un oasis, con nuestros amigos alemanes Thorsten y Tania. Ubicado a 45km de la frontera de Arabia Saudita y a 150km de la de Iraq, el pueblo es un poquito más importante que una mera parada de camiones en el desierto y las rutas pelegrinas entre estos países y Jordania, teníamos poco interés de pasar mucho tiempo ahí. La razón por la que estábamos viendo el desierto del este es porque decidimos visitar una cadena de edificios (pabellones, caravaneras, casas de caza y fuertes) conocidos colectivamente como los "Castillos del Desierto". La mayoría de estos fueron construidos por los Umayyads (661DC - 750) originarios de Damascos - Siria, como lugares agriculturales, de intercambio o de descanso.
Al-Azraq es el castillo construido con bloques de basalto negro. Las ruinas están bastante intactas pero queda poco de la parte decorativa o del propósito del edificio. Pero aun así fue interesante escalar por las ruinas y verlo. Qasr Al-Kharrana es un castillo en el desierto que está ubicado en el medio de la nada. Estuvo bueno subir hasta el techo y ver desde ahí la expansión del desierto en todas las direcciones.
El punto culminante de este día fue Qasr Amra, una antigua casa de baños Real que tenía en sus paredes fantásticos frescos de casería y escenas de danzas y música. UNESCO designó a Qasr Amra como Patrimonio de La Humanidad y se siente así debido a que el edificio apenas podía albergar la cantidad increíble de turistas que llegan en ómnibus. Fue lindo pero no es el lugar indicado para estar en soledad.
Esa tardecita volvimos a Madaba, nuestra base en el norte del país. Paramos en un puesto de comida para comprar unos sandwiches antes de ir al hotel. Yo vi uno relleno que se veía delicioso, se llamaba "Fajita Sandwich" y pedí ese en lugar del sandwich de Felafels que pidieron todos los demás. Más tarde empezaron las nauseas y pasee la mayor parte de la noche vomitando como loco. Luego de haberme sacado todo de encima dormí todo el día siguiente. Me sentí como que me había pasado un camión por encima.
Al día siguiente me obligué a levantarme para llegar a la estación de ómnibus y tomamos uno hacia Petra.
Steve









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