Entrando a Egipto





Ingresamos a Egipto en el Ferry rápido que cruza desde Aqaba hasta Nuweiba una vez al día. Luego de subir al Ferry fuimos "acorralados", junto a otros extranjeros en el área al frente del barco donde respetuosamente nos obligaron a quedarnos. Gaby logró "persuadir" al Capitán para que nos diera un tour privado del barco, y pudo sacar buenísimas fotos de los alrededores desde la terraza. El Capitán era un tipo muy macanudo y había estado en Argentina unos años atrás. Conocimos gente muy linda mientras estuvimos en el barco, incluyendo a una pareja de jubilados Alemanes que estaban viajando en 4x4 desde Alemania hasta Sudafrica.

Arribamos al puerto de Nuweiba y enfilamos hacia la oficina de Inmigraciones. El área era caótica con todos los comerciantes acarreando las mercaderías y los locales teniendo dificultades con sus enormes bolsas. Nos estamparon los pasaportes y comenzamos a dirigirnos hacia el pueblo de Nuweiba.

Egipto fue un cambio en relación a lo que veníamos viendo hasta entonces. Definitivamente era lo más pobre como país que habíamos visitado en este viaje y fue la primer vez que vimos miseria y pobreza sin salida. Sumado a esto tuvimos que lidear con ser agobiados, engañados y a quienes los locales mintieron bastante. Habíamos sido agobiados por vendedores antes, pero una vez que llegamos a Egipto nos dimos cuenta que esto era exponencialmente mayor. Y sabíamos que tendríamos que lidear con esto durante la mayor parte de nuestra estadía en este país.

Nuweiba era una pequeña ciudad portuaria ubicada en el hermoso Mar Rojo. Con imponentes montañas de color arena que la resguardan, tiene clima seco y vimos muchos camellos cuando íbamos camino a nuestra cabaña, ubicada en la arena.

Finalmente nuestro taxi llegó a destino. Habíamos arribado a nuestro pequeño pedazo de paraíso.

Steve

No hay comentarios.: