Nuestras Impresiones sobre Egipto








El cuarto país que visitamos en este viaje fue Egipto, la tierra de los faraones.

No sabíamos bien que esperar de Egipto ya que habíamos escuchado mucho sobre el país, bueno y malo, tanto de los libros de viajes como de otros viajeros. Por ende fuimos.

Egipto tiene una población de 67 millones viviendo en un país que es 95% desierto. De esa población, el 95% vive en la rivera del Río Nilo, en el 5% del país que es considerado habitable. Y el 50% de la población vive o trabaja en un radio de 150km de Cairo, su Capital. Como consecuencia de esto, Egipto es el país del mundo que encabeza la lista de los más densamente ocupados.

Egipto es obviamente famoso por la cultura de los Faraones pero también aprendimos durante nuestro viaje que en los 5000 años que siguieron a los faraones, el país estaba reglado por Alejandro Magno (griego), por los Romanos, por los Árabes, los Turcos Otomanos, los Ingleses y luego en 1952 finalmente ganaron independencia. Todo esto ha creado el complejo y variado Egipto de hoy.

Sus hermosos templos y el turismo de buceo en el Mar Rojo han sido por un largo tiempo la fuente de ingreso numero uno para Egipto, esto emplea directa o indirectamente a un gran porcentaje de la población del país. Esto presentó un par de inconvenientes durante nuestro viaje. Primero el ¨Baksheesh¨(propinas). Egipto es un país pobre y la mayoría de los que tienen un trabajo están muy mal pagos. Como resultado, las propinas son esperadas como un complemento a los salarios de los locales. A todos lados a donde íbamos la gente quería un ¨Baksheesh¨ por lo que hubieran hecho. Guardias armados hasta los dientes pedían baksheesh luego de mostrarnos algunos detalles de las ruinas que no habíamos pedido de ver (y que podríamos haber encontrado nosotros mismos). Entendimos que la gente era pobre y que tenían una vida dura pero al mismo tiempo fue un poco difícil tener que estar constantemente pagando propinas por cosas que son gratis de donde venimos. También nos cansamos de que tomaran ventaja de nosotros cada vez que íbamos de compras. Todo tenia dos precios: el precio local y el del turista. A diferencia de donde vivimos nosotros, estos mercados no tenían precios fijos tampoco. Los locales saben cuánto salen las cosas pero cuando nosotros íbamos a comprar comida o provisiones nos decían ¨cuanto quiere pagar por esto?¨. Como obviamente no sabíamos los precios tirábamos un numero. Si el valor que decíamos era muy bajo los negociantes se enojaban e indignaban. Si el valor era alto nos sonaban y cobraban de mas. No teníamos forma de ganar. Hacia el final de nuestra estadía en Egipto sentíamos que teníamos un gran signo de dolar en la frente.

El gobierno trabaja duramente para proteger a los extranjeros de los terroristas domésticos que buscan generar miedo a los turistas y destruir el lucrativo comercio del turismo. Tuvimos que viajar en convoys armados y permanecer sentados durante las largas paradas en rutas cortadas. Como resultado de esto nos fue difícil salirnos de las rutas usuales de turismo porque el gobierno quería asegurarse que alguien nos estaba mirando y protegiendo. A diferencia de otros países en los que hemos viajado, vimos muy pocos viajeros independientes como nosotros. La mayoría de los visitantes van en paquetes turísticos con cada paso de su estadía arreglada de antemano.
En términos de políticas, el actual leader de Egipto es tan solo el tercer presidente desde su independencia en 1954. La gente parece tener poco que decir al respecto y por lo general no tiene forma de hacer que sus opiniones sean escuchadas en el sistema político. Como resultado de esto, muchos egipcios se han enfocado en la religión. Los egipcios son generalmente bastante religiosos y a muchos se los ve con sus frentes moradas de tanto orar e inclinarse y apoyar sus frentes en las alfombras que utilizan para orar.

Cuando los Egipcios socializan ellos se encuentran en confiterías y toman shai (te) y fuman la Shisha (pipa de agua o narguile). Las mujeres solo se reunen en sus casas donde pueden observar a sus hijos mientras tanto. En términos generales los Egipcios no toman alcohol.

La ropa que la gente usaba dependía de donde vivían. En los pequeños pueblos y zonas conservadoras, los hombres usan las ¨galabiyyas¨ estilo túnica y las mujeres las ¨abeyyas¨ todas negras de pies a cabeza y con el velo en la cara. En las ciudades grandes la gente usa ropas mas occidentales aunque como regla general las mujeres siempre se cubren la cabeza.

En términos físicos el país es escabroso. Con tan alto porcentaje del país siendo desierto, mucho de el es una hermosa costa en el Mar Rojo con claras aguas, el seco y montañoso desierto, sin vegetación alguna, el arenoso desierto con sus altos médanos o el verde y fértil ecosistema creado por el Nilo que es el corazón y el alma de la economía del país. Estamos contentos de haber ido durante el invierno ya que las temperaturas pasan los 50 grados en el verano.

Teniendo todo en cuenta, Egipto fue una gran experiencia. La costa del Mar Rojo es hermosa y su buceo de clase mundial. Los templos fueron uno de los puntos culminanes de nuestro viaje entero, con Abu Simbel, las Pirámides, Edfu y el Valle de los Reyes siendo unos de los mejores. Navegando por el Nilo fue una experiencia increíble y Cairo una ciudad que no tiene que envidiarle nada a nadie, y la cual requiere de días para ser recorrida.

En el lado no tan positivo, no nos gustó la libertad limitada para moverse por el país y nos frustró mucho cómo los locales se aprovechan de los turistas. Esto nos hizo volver desconfiados y también nos hizo tratar cada situación como una transacción y por ende no pudimos realmente llegar a conocer a los locales como lo habíamos hecho en otros países.

Steve

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