Abu Simbel





Es el muy fotografiado templo de las cuatro grandes estatuas de Ramses II que está ubicado en la parte sur de Egipto, a tan solo 40km de la frontera con Sudan. Si bien habíamos visto fotografías de este templo, no sabíamos mucho del lugar en si. Entonces contratamos un tour para ir a visitarlo desde Aswan.

Ramses II hizo esculpir este impresionante templo en el costado de una montaña al costado del Nilo entre los años 1274 y 1244AC. El templo estaba dedicado a los dioses Ra-Harakhty, Amun y Ptah y por supuesto a Ramses mismo. El imponente templo fue creado para mostrar una fortaleza a cualquier barco que llegara desde el sur a las tierras de los faraones. Eventualmente el sitio fue olvidado y cubierto con arena.

Cuando el lugar fue redescubierto en 1813 por el explorador Suizo Jean-Louis Burkhardt (quien también descubrió Petra en Jordania) solo una de las cabezas de las estatuas aparecía entre la arena, la próxima estaba rota, y a las otras dos solo se les veía las coronas. Cuando Egipto inundó el sur del país para crear la Represa Alta, UNESCO condujo un proyecto que proponía cortar el templo de la montaña y reconstruirlo en una montaña artificial creada arriba del Lago Nasser.

Debido a la situación de seguridad inestable en Egipto, los extranjeros pueden viajar solo en caravanas armadas o por tren en el Valle del Nilo. Entonces a las 3.30am nos buscaron en el hotel con una combi y nos unimos a la caravana que viajaba hacia el sur atravesando el desierto. El desierto aquí se alternaba entre plano - rocoso y arenoso con dunas. El amanecer sobre el desierto fue particularmente lindo.

A eso de las 8am el convoy llegó a Abu Simbel. Luego de comprar tickets y de ser asaltados por los vendedores de los puestos de souvenirs llegamos hasta el caminito que te lleva al templo. La ubicación, en el desierto con las vistas del Lago Nasser, está en el medio de la nada y ya hacía calor en esas tempranas horas. Dimos vuelta a una esquina y tuvimos el primer vistazo del templo.

Era impresionante. Las cuatro estatuas de Ramses II eran gigantes y muy imponentes. Entramos por la puerta cavada del frente del templo y realmente estábamos shockeados de lo intacto que estaba. Debido a que estuvo perdido en el desierto hasta 1813 no le habían destruido las caras ni lo habían tocado y estaba muy cerca de su look original. Todas las esculturas estaban intactas y los colores de los frescos eran fuertes y llamativos y se veían originales. Pasas de habitación a habitación, todas las cuales tienen frescos en sus paredes y techos de las victorias de batalla de Ramses. No nos permitían sacar fotos por lo que tenemos tan solo unas pocas.

El segundo templo del lugar, el Templo de Hathor, no es tan impresionante como el primero pero así mismo es hermoso por si solo. A eso de las 11 de la mañana volvimos a subirnos a nuestro minibus y comenzamos a desandar nuestro camino a través del desierto hacia Aswan.

El Templo de Ramses II es probablemente el más intacto y el edificio antiguo mejor preservado que jamas haya visto. Es increíble que algo construido en el año 1244 AC pueda seguir siendo tan hermoso e inspirador hasta hoy en día. Fue definitivamente una de las cosas más impresionantes de Egipto y de todo este viaje para mi.

Steve

No hay comentarios.: