
El valle en sí no es nada especial, solo un cañón desértico y rocoso en el que hacía mucho calor y había mucho polvo (aun en el medio de Noviembre) y estaba lleno de ómnibus llenos de gente en paquetes turísticos. Pero una vez adentro de las tumbas la razón por la que este lugar es tan especial se hace aparente rápidamente.
Tanto Gaby como yo habíamos estudiado sobre el Valle de los Reyes, especialmente el descubrimiento de la tumba del Rey Tutankamon, y entonces los dos estábamos muy entusiasmados por ir a ver este lugar en persona.
Desde la ciudad de Luxor tomamos un taxi que nos llevó a través del Nilo, pasando por las tierras agriculturales muy verdes que el río ha hecho fértil en el lado oeste del mismo. Desde la entrada donde compramos los boletos fuimos llevados en un trencito hasta otra entrada donde compramos boletos adicionales para poder ver la tumba de Tutankamon.
El Valle de los Reyes es el lugar de descanso final de la realeza Egipcia. El valle tiene un total de 19 tumbas de las cuales hay que abonar extra para dos de ellas y varias de las otras están cerradas por remodelación o preservación. Las tumbas son increíbles. Clase mundial. Como han sido carvadas en las montañas, no han sufrido los efectos de los elementos que han afectado a la mayoría de las ruinas y esto se ve en las esculturas y jeroglíficos que están preservados fantásticamente y todavía retienen sus colores llamativos originales. Definitivamente no parece que fueran creados hace 3500 años.
Entramos en la primer tumba y agujerearon nuestros boletos. Cuando Gaby sacó una foto de una de las paredes, un guardia vino corriendo para confiscar nuestra cámara y decirnos que no se podían sacar fotos. Gaby no permitió que le sacaran la cámara pero aceptó borrar la foto.
Nos encantaron las tumbas y estábamos pasándola bárbaro cuando entramos en la cuarta tumba y nos dijeron que el ticket solo permitía la entrada a tres y que nuestra visita había terminado. Pero el guarda en la cuarta tumba nos dejó entrar y pegar un vistazo a cambio de un regalo en forma monetaria. Estábamos bastante decepcionados con esta situación ya que nunca nos dijeron que solo teníamos entrada a tres tumbas (y hubiéremos hecho las cosas de diferente forma) y de todos modos, por qué permitir a la gente solo ver tres cuando hay diecinueve?
Hacia el final visitamos la tumba del Rey Tutankamon, para lo cual habíamos comprado tickets extras. Hay que bajar unos 30 escalones, profundo en la tierra, hace calor y no corre el aire. Su lugar de entierro y la momia todavía están en este lugar pero en comparación con las otras tumbas del valle ésta es mucho más pequeña y tiene mucha menos ornamentación en las paredes. Nosotros siempre quisimos ver la tumba de Tutankamon y por ende tenía sentido para nosotros pero si no es lo que siempre quisiste hacer creo que tienes que pensarlo dos veces porque no estoy seguro que valga la pena.
En resumen yo diría que el Valle de los Reyes en sí es fascinante y no puede ser pasado por alto en una visita a la zona. La experiencia de ingresar en las montañas que contienen estas fantásticas tumbas es inolvidable.
Steve





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