


Luego de pasar unos días en Luxor y ver los alrededores, estábamos listos para seguir rumbo al sur y visitar Aswan, casi en la frontera con Sudan.
Egipto está haciendo muchos esfuerzos para asegurarse que los visitantes estén seguros y salvo que seas parte de un tour y que el ómnibus del tour se sume al convoy (hilera de autos y ómnibus que son escoltados por los militares armados hasta los dientes) que hay dos veces al día, la única forma de llegar a Aswan a través del Valle del Río Nilo es por tren.
Aunque hay varias cosas para ver y visitar en sus alrededores, parece que uno de los pasatiempos favoritos de los visitantes es sentarse y disfrutar de las vistas del Río Nilo. Es realmente hermoso en este lugar del país y es lindo sentarse y ver como pasan cientos de "feluccas" (veleros) y cruceros.
Nos hospedamos en un hotel fantástico pero ruidoso, ubicado en el Corniche (calle frente a la rambla). Tanto desde la terraza del edificio que tenía una piscina y lugar para sentarse a tomar algo, como desde nuestra habitación, teníamos imponentes vistas del Río Nilo con sus feluccas, las islas que emergen de él, las antiguas tumbas iluminadas del otro lado del Río y amaneceres espectaculares.
Aswan es un lugar lindo y las temperaturas eran agradables durante nuestra visita en Noviembre, los locales dicen que las temperaturas llegan hasta los 50+ en el medio del verano.
Pasamos unos días por ahí y lo utilizamos como base para explorar el sudeste de Egipto. Caminamos por las no muy congestionadas callecitas de sus mercados que huelen a Coriandro y Cardamon y que parecen estar coloreadas del polvo color Índigo que todos venden. Los dátiles son espectaculares en esta parte del mundo!
Los vendedores parecen saberse todos los trucos habidos y por haber en cuanto a cómo hacer para que entres en sus negocios y hasta los chiquitos que venden señaladores de papiros se manejan con 4 o 5 idiomas que usan arduamente para conseguir sus ventas.
Las mujeres Nubias confeccionan sus hermosas canastas y es posible ver a los hombres creando los frasquitos de perfume de vidrio soplado que son demasiado delicados para tocar.
Pudimos ver muchas cosas interesantes en el área y realmente disfrutamos nuestra estadía en Aswan.
Egipto está haciendo muchos esfuerzos para asegurarse que los visitantes estén seguros y salvo que seas parte de un tour y que el ómnibus del tour se sume al convoy (hilera de autos y ómnibus que son escoltados por los militares armados hasta los dientes) que hay dos veces al día, la única forma de llegar a Aswan a través del Valle del Río Nilo es por tren.
Aunque hay varias cosas para ver y visitar en sus alrededores, parece que uno de los pasatiempos favoritos de los visitantes es sentarse y disfrutar de las vistas del Río Nilo. Es realmente hermoso en este lugar del país y es lindo sentarse y ver como pasan cientos de "feluccas" (veleros) y cruceros.
Nos hospedamos en un hotel fantástico pero ruidoso, ubicado en el Corniche (calle frente a la rambla). Tanto desde la terraza del edificio que tenía una piscina y lugar para sentarse a tomar algo, como desde nuestra habitación, teníamos imponentes vistas del Río Nilo con sus feluccas, las islas que emergen de él, las antiguas tumbas iluminadas del otro lado del Río y amaneceres espectaculares.
Aswan es un lugar lindo y las temperaturas eran agradables durante nuestra visita en Noviembre, los locales dicen que las temperaturas llegan hasta los 50+ en el medio del verano.
Pasamos unos días por ahí y lo utilizamos como base para explorar el sudeste de Egipto. Caminamos por las no muy congestionadas callecitas de sus mercados que huelen a Coriandro y Cardamon y que parecen estar coloreadas del polvo color Índigo que todos venden. Los dátiles son espectaculares en esta parte del mundo!
Los vendedores parecen saberse todos los trucos habidos y por haber en cuanto a cómo hacer para que entres en sus negocios y hasta los chiquitos que venden señaladores de papiros se manejan con 4 o 5 idiomas que usan arduamente para conseguir sus ventas.
Las mujeres Nubias confeccionan sus hermosas canastas y es posible ver a los hombres creando los frasquitos de perfume de vidrio soplado que son demasiado delicados para tocar.
Pudimos ver muchas cosas interesantes en el área y realmente disfrutamos nuestra estadía en Aswan.
Gaby



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