

Luego de un pintoresco viaje por las Montañas del Atlas, cubiertas de nieve, llegamos a Fez, la más antigua ciudad Imperial.
A pesar de que llovió durante la mayor parte de nuestra estadía, pudimos ver mucho. Conocimos a Mohamed, un chico local joven que trabaja en una cooperativa de alfombras quien no solo nos dio un tour de su lugar de trabajo sino que también nos mostró la ciudad, sus bares y además nos enseñó mucho sobre el mundo árabe.

Mohamed nos ayudó a contratar un guía que nos llevó a un punto panorámico en las afueras de Fez, desde donde pudimos ver la ciudad desde arriba. A pesar de que dicen que Fez tiene un millón de habitantes, mirándola desde arriba se puede ver como la población en expansión se está expandiendo hacia las sierras del norte y del sur de la ciudad.
A pesar de que llovió durante la mayor parte de nuestra estadía, pudimos ver mucho. Conocimos a Mohamed, un chico local joven que trabaja en una cooperativa de alfombras quien no solo nos dio un tour de su lugar de trabajo sino que también nos mostró la ciudad, sus bares y además nos enseñó mucho sobre el mundo árabe.

Mohamed nos ayudó a contratar un guía que nos llevó a un punto panorámico en las afueras de Fez, desde donde pudimos ver la ciudad desde arriba. A pesar de que dicen que Fez tiene un millón de habitantes, mirándola desde arriba se puede ver como la población en expansión se está expandiendo hacia las sierras del norte y del sur de la ciudad.

Fez el-Bali (el viejo Fez) es el área más interesante para los visitantes y la ciudad medieval habitada más grande del mundo. Definitivamente asalta los sentidos con sus 90.000 calles, 40.000 callejones, cientos de negocios (puestos de comida, puestos de venta de frutas, carnicerías, negocios de seda, negocios de alfombras y mucho más). Pasamos todo un día caminando y visitando muchos negocios.

Fuimos a una cooperativa de alfombras donde nos mostraron los diferentes tipos que existen de las diferentes tribus que las hacen, visitamos mezquitas, puestos de cerámicos, cooperativas de seda, una farmacia tradicional Berber y las Tañerías.



Las Tañerías son una de las imágenes más importantes y aromas más fuertes de la ciudad. Caminando a través de las angostas callecitas llegamos a la zona de los cueros. Subiendo por escaleras aun más angostas accedimos a un segundo o tercer piso donde una terraza permitía visualizar a los trabajadores con sus botas de goma altas moviendo trozos de cueros y remojándolos en los diferentes piletones llenos de tinturas. Los olores son muy fuertes, una mezcla de cuero, heces de animales, sangre, tinturas naturales como el azafrán y otras flores, por lo que el encargado del negocio se asegura de entregar a los visitantes un manojo de hojas de menta que uno debe llevar cerca de las narices a toda hora.


Fez es una ciudad interesante que pudimos disfrutar más allá del mal tiempo. Las temperaturas eran muy bajas y la lluvia casi constante. Tratamos de ver todo lo que queríamos ver en pocos días y pudimos socializar mucho con Mohamed y sus amigos. Pero estábamos listos para seguir viaje a un lugar más tranquilo y decidimos continuar hacia el norte.
Nos dimos cuenta que nos íbamos en el último día de unas vacaciones una vez que entramos a la estación de trenes y las enormes puertas se cerraron detrás nuestro, dejando cientos de personas sin tener acceso al tren. Compramos dos boletos de asientos que no existieron. A los empujones pudimos asegurarnos dos espacios en el pasillo con esperanzas de que alguien en algún momento se baje y nos deje sus asientos. Eso no sucedió y viajamos durante 7 horas sentados en el piso del pasillo, entre las cabinas de primera clase y las ventanas que nos permitían ver un hermoso escenario marroquí, mientras que tuvimos que levantarnos muchas veces, cada vez que alguien quería atravesar el pasillo del vagón en el que estábamos. Finalmente llegamos a Asilah. El tren estaba tan lleno y había tantas cosas apiladas por todos lados que tuve que empujar para poder bajar, mientras que a Steve no le quedó otra que tirarse del tren con su mochila a cuestas, una vez que este ya había empezado a moverse.
Gaby



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