Luego de un largo día de viaje que comenzó en Casablanca llegamos finalmente a Essaouira en ómnibus alrededor de las 10 de la noche. Nos contactamos con Hamouda (un surfer local que trabaja en uno de los lindos Riads de la ciudad) ya que estaríamos parando con el y tomamos un taxi hacia su encuentro.
Essaouira es una ciudad en la costa atlántica de Marruecos con unos 70,000 residentes. Es una ciudad portuaria del siglo XVIII que ha evolucionado con los años de ciudad pesquera a puerto a destino de los hippies y hoy en día es un lugar de importante destino turístico. Las paredes del fuerte que circundan la antigua ciudad, llamada Medina, están resguardando cientos de calles angostas que forman un laberinto con arquitectura del siglo XVIII lo suficientemente lindo como para ser denominado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Mientras que esta ciudad es hiperactiva y turística durante el verano, es tranquila e idílica en el invierno, cuando nosotros la visitamos.
Para nosotros Essaouira fue gaviotas, Pescadores, brisas de mar, carpinteros remendando barcos, casas blancas y pescado a la parrilla. Pasamos días caminando por el mercado contenido por las paredes del fuerte y las rampas de la Medina. El Souq (mercado) es muy pintoresco con sus coloridos negocios y sus interesantes artesanías. La ciudad es un paraíso de artistas y tiene las pinturas más interesantes que vimos durante toda nuestra estadía en Marruecos. La playa es linda y el océano está ahí nomás. Fue un lugar muy lindo donde pudimos relajarnos un poco y disfrutar unos días.
Aunque estaba despejado durante nuestra estadía, hacia mucho frío. Veníamos del desierto y el clima caluroso y no estábamos en condiciones para enfrentar el invierno en términos de las cosas que teníamos con nosotros. Yo tenía un resfrío bastante malo que me había agarrado durante nuestra estadía en Dubai, con los cambios de clima y los aires acondicionados tan fuertes, y estornudé durante toda mi estadía en Essaouira.
Durante nuestro ultimo día en Essaouira, mientras Gaby hacia unas compras y mandados, me alquilé una bicicleta y me fui hasta 7km al sur a la villa Berber de Diabat. Muy conocida por haber sido visitada por Jimmy Hendrix al principio de los años 70. Es una aldea pequeña y tranquila que mira al extenso océano Atlántico. Desde Diabat seguí hacia el sur por la amplia y blanca playa de arena, hasta que el sol comenzó a caer y me forzó a tener que regresar. Pasaban los locales andando a caballo y los chiquitos jugando.
Essaouira es una ciudad en la costa atlántica de Marruecos con unos 70,000 residentes. Es una ciudad portuaria del siglo XVIII que ha evolucionado con los años de ciudad pesquera a puerto a destino de los hippies y hoy en día es un lugar de importante destino turístico. Las paredes del fuerte que circundan la antigua ciudad, llamada Medina, están resguardando cientos de calles angostas que forman un laberinto con arquitectura del siglo XVIII lo suficientemente lindo como para ser denominado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Mientras que esta ciudad es hiperactiva y turística durante el verano, es tranquila e idílica en el invierno, cuando nosotros la visitamos.
Para nosotros Essaouira fue gaviotas, Pescadores, brisas de mar, carpinteros remendando barcos, casas blancas y pescado a la parrilla. Pasamos días caminando por el mercado contenido por las paredes del fuerte y las rampas de la Medina. El Souq (mercado) es muy pintoresco con sus coloridos negocios y sus interesantes artesanías. La ciudad es un paraíso de artistas y tiene las pinturas más interesantes que vimos durante toda nuestra estadía en Marruecos. La playa es linda y el océano está ahí nomás. Fue un lugar muy lindo donde pudimos relajarnos un poco y disfrutar unos días.
Aunque estaba despejado durante nuestra estadía, hacia mucho frío. Veníamos del desierto y el clima caluroso y no estábamos en condiciones para enfrentar el invierno en términos de las cosas que teníamos con nosotros. Yo tenía un resfrío bastante malo que me había agarrado durante nuestra estadía en Dubai, con los cambios de clima y los aires acondicionados tan fuertes, y estornudé durante toda mi estadía en Essaouira.
Durante nuestro ultimo día en Essaouira, mientras Gaby hacia unas compras y mandados, me alquilé una bicicleta y me fui hasta 7km al sur a la villa Berber de Diabat. Muy conocida por haber sido visitada por Jimmy Hendrix al principio de los años 70. Es una aldea pequeña y tranquila que mira al extenso océano Atlántico. Desde Diabat seguí hacia el sur por la amplia y blanca playa de arena, hasta que el sol comenzó a caer y me forzó a tener que regresar. Pasaban los locales andando a caballo y los chiquitos jugando.
A diferencia de nuestra experiencia en Egipto, en Essaouira no íbamos a visitar lugares precisos. Queríamos visitar un lugar tranquilo y lindo. Por ende, Essaouira fue una buena introducción a Marruecos.
Steve








No hay comentarios.:
Publicar un comentario