Doha, Qatar








Nuestra condición para este viaje ha sido que nos quedaríamos tiempo extra y nos dedicaríamos a conocer aquellos lugares donde tendríamos escalas. Para el tramo entre Cairo en Egipto y Casablanca en Marruecos, teníamos una escala en Doha, Qatar. Una compañera de trabajo mía en Napa, le había dado nuestra información a unos sobrinos que viven en Qatar. Nos contactaron e invitaron a que paremos con ellos durante nuestra estadía en Doha.

Lauren y Kevin son parte de la gran comunidad de expatriados que está ayudando a construir Doha y que pase de ser una pequeña ciudad a una grande, y más moderna. Financiada primordialmente por las grandes reservas de gas natural que tiene el país, Doha está en etapa de expansión y la ciudad entera está literalmente bajo construcción.Nos fuimos de Cairo cansados, nos sentíamos sucios y agotados después de tres meses de viajar constantemente. Teníamos antojo de tener una situación agradable en que nos sintiéramos realmente limpios, descansados y poder disfrutar algunas de las comodidades que tenemos en casa. En Doha tuvimos todo eso y mucho más. Lauren y Kevin nos buscaron en el aeropuerto y fueron tremendamente hospitalarios con nosotros. Comimos comida casera (norteamericana), descansamos muchísimo, conocimos a sus amigos y hasta pudimos hacer ejercicio en el gimnasio del complejo en donde viven. Hasta nos olvidamos por unos días de nuestro viaje y todas sus peripecias.

Doha está lleno de cadenas de restaurante norteamericanos, autos yankees enormes y suburbios americanescos. Aunque es un país Islámico, es muy moderno y occidentalizado. Nada que ver con lo que habíamos visto hasta ese momento en este viaje. Lauren nos llevó a los shopping, uno con estilo Veneciano (con góndolas motorizadas en un canal de agua que lo cruza de punta a punta) y con los cielorasos pintados como si fueran el cielo á la Vegas. Un área del shopping estaba exclusivamente dedicada a las marcas extra lujosas y tenía todo lo último, desde Prada hasta Gucci. Aquí la gente tiene muchísimo dinero para gastar.

En otra oportunidad caminamos por el souq (mercado) en el centro de la ciudad (que era un poco más parecido a lo que habíamos visto en el resto del viaje) y también por el Corniche que está paralelo al frente del Mar. Pero los viejos negocios estaban siendo resguardado por una impresionante linea de rascacielos, todos en proceso de ser construidos.

Doha es algo de otro mundo. Es un país islámico muy devoto pero tiene el más alto PBI per capita del mundo de acuerdo a nuestras fuentes. Los nuevos edificios y autos de grandes marcas y último modelo atestiguan la riqueza de los locales. Mientras tanto, los inmigrantes de todas partes del mundo, han dejado a sus familias para ir a trabajar en grandes proyectos de construcción que están haciendo allí. El 80% de la población no es Qatari y por las leyes de este país, nunca tendrán la posibilidad de hacerse Qataris. Una vez que dejen de trabajar, estomáticamente tienen que volver a sus países.

Doha fue algo como nunca habíamos visto. Y gracias a la hospitalidad de nuestros anfitriones pudimos ver la situación desde un punto de vista interno con respecto al lugar y también disfrutar del comfort que tenemos en USA y al que estamos acostumbrados. Fue lindo.

Steve

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