Decidí alquilar una bicicleta y andar alrededor de la isla de Bozcaada. La isla solo tiene 5km de ancho así que creía que tenía la oportunidad de recorrerlo toda por rutas pavimentadas y caminos de tierra. Llevé un montón de agua conmigo pero nada de comida porque el mapa mostraba unos restaurantes en el camino.
Llegué al lugar donde se alquilan temprano y agarré la mejor bicicleta que tenían, una Specialised Hard Rock sin suspensión completa, una buena bici. Me fui para el sur del pueblo y vi un par de pensiones a lo largo del camino para ver si alguna era cómoda. Eran ideales pero no estaban dentro de nuestro presupuesto. Los alrededores eran extremadamente secos y rocosos y había muy poca vegetación natural. A lo largo de los caminos había un montón de pequeñas fincas que tenían plantaciones de diferentes cosas e increíblemente había también viñedos por todos lados. El efecto general era bueno y tenía mucha onda Mediterránea.
Pare en una de las bodegas locales y vi como cosechaban las uvas. Pregunté si me dejarían pegar un vistazo por las instalaciones y me dejaron entrar en donde están los tanques de fermentación y donde tienen la embotelladora. Todo era bastante nuevo y obviamente había mucha inversión detrás de esto. Catee uno de los vinos tintos, estuvo bien pero no excepcional.
Luego de agradecer a la gente de la bodega seguí mi camino. Había cada vez menos hoteles y fincas y el camino se tornó escarpado e inclinado. Seguí andando por otra media hora. Las temperaturas estaban en los 30 y pico largos y no había nada de sombra por ningún lado. Me encontré yendo hacia arriba con mucha inclinación y con un viento de frente bastante fuerte. Como no había traído nada de comida conmigo estaba preocupado de quedarme sin energía.
Llegué a la intersección que llevaba a una de las mejores playas en la isla y la tomé. Fui en bajada por una calle de tierra y luego llegué a una hermosa playa con arenas blancas y aguas transparentes. Tenía puesto mi traje de baño así que deje todo en una pila y me metí al agua.
El agua estaba lo suficientemente fría como para ser un shock al principio pero fue una forma fantástica de bajar la temperatura después de esa bicicleteada brutalmente calurosa.
Una vez que estaba bastante adentro sentí algo que rozó mi brazo. Luego lo volví a sentir. Levanté mi cabeza y vi que el agua estaba llena de aguas vivas. Vi a otro tipo que estaba nadando que claramente se dio cuenta de esto al mismo tiempo. Nos miramos y ambos salimos rajando del agua al mismo tiempo. Me sequé un poco al sol por un rato y emprendí el regreso.
Andar entre los viñedos, ver la bodegas y terminar nadando fue una buena experiencia para mi y definitivamente una de las cosas grosas que he vivido en Turquía hasta ahora.
Steve
Llegué al lugar donde se alquilan temprano y agarré la mejor bicicleta que tenían, una Specialised Hard Rock sin suspensión completa, una buena bici. Me fui para el sur del pueblo y vi un par de pensiones a lo largo del camino para ver si alguna era cómoda. Eran ideales pero no estaban dentro de nuestro presupuesto. Los alrededores eran extremadamente secos y rocosos y había muy poca vegetación natural. A lo largo de los caminos había un montón de pequeñas fincas que tenían plantaciones de diferentes cosas e increíblemente había también viñedos por todos lados. El efecto general era bueno y tenía mucha onda Mediterránea.
Pare en una de las bodegas locales y vi como cosechaban las uvas. Pregunté si me dejarían pegar un vistazo por las instalaciones y me dejaron entrar en donde están los tanques de fermentación y donde tienen la embotelladora. Todo era bastante nuevo y obviamente había mucha inversión detrás de esto. Catee uno de los vinos tintos, estuvo bien pero no excepcional.
Luego de agradecer a la gente de la bodega seguí mi camino. Había cada vez menos hoteles y fincas y el camino se tornó escarpado e inclinado. Seguí andando por otra media hora. Las temperaturas estaban en los 30 y pico largos y no había nada de sombra por ningún lado. Me encontré yendo hacia arriba con mucha inclinación y con un viento de frente bastante fuerte. Como no había traído nada de comida conmigo estaba preocupado de quedarme sin energía.
Llegué a la intersección que llevaba a una de las mejores playas en la isla y la tomé. Fui en bajada por una calle de tierra y luego llegué a una hermosa playa con arenas blancas y aguas transparentes. Tenía puesto mi traje de baño así que deje todo en una pila y me metí al agua.
El agua estaba lo suficientemente fría como para ser un shock al principio pero fue una forma fantástica de bajar la temperatura después de esa bicicleteada brutalmente calurosa.
Una vez que estaba bastante adentro sentí algo que rozó mi brazo. Luego lo volví a sentir. Levanté mi cabeza y vi que el agua estaba llena de aguas vivas. Vi a otro tipo que estaba nadando que claramente se dio cuenta de esto al mismo tiempo. Nos miramos y ambos salimos rajando del agua al mismo tiempo. Me sequé un poco al sol por un rato y emprendí el regreso.
Andar entre los viñedos, ver la bodegas y terminar nadando fue una buena experiencia para mi y definitivamente una de las cosas grosas que he vivido en Turquía hasta ahora.
Steve

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